Las luminosas, de Lauren Beukes

Andaba con ganas de tener Las luminosas en mis manos, tras una temporada sin leer nada de temática fantástica que me haya gustado demasiado –Ciudad embajada y Entre extraños me decepcionaron-, creía que este libro podía resarcir mi desinterés por las novedades publicadas en los últimos tiempos. En cierto modo lo ha conseguido y disfruté la lectura, pero también he acabado con la amarga sensación de que podía haber sido un libro mucho mejor.

Harper sufre una enfermiza obsesión con las mujeres y se excita atacándolas. Se cree en una misión casi divina y disfruta torturando y masacrando sin descanso. Además, tiene el poder de viajar en el tiempo y va a conocerlas en su niñez para volver cuando son adultas y acabar con ellas. Es un mendigo maleducado, asocial, y violento. Un personaje que concuerda a la perfección con el estilo afilado y a veces incómodo que maneja la autora.

Kirby, la única chica que sobrevivió a un ataque de Harper, es la otra protagonista de la novela. Con cicatrices en el cuerpo y secuelas emocionales, comienza a realizar prácticas en un periódico, donde aprovecha los archivos y a su nuevo compañero para buscar información sobre su agresor y asesinatos de mujeres ocurridos en su ciudad, Chicago, durante el siglo XX.

El ritmo de la novela y el acertijo que propone la autora resultan interesantes para el lector. Los capítulos cortos junto a la curiosidad por saber en qué momento volverán a coincidir los dos personajes, o si la pobre, e irritante, Kirby llegará a descubrir el secreto de Harper, generan curiosidad y la historia se vuelve adictiva. El libro se lee con facilidad y el salto constante en el tiempo, con capítulos de ambos protagonistas intercalados, ayudan a terminar la novela en un par de sentadas a pesar de sus más de 400 páginas.

Desgraciadamente, a mitad de novela el esquema narrativo empieza a cansar. Lastran la historia los constantes capítulos en los que Harper viaja a una época, se describe el ambiente que se vive en la ciudad, la vida de otra mujer y cómo es salvajemente atacada. Aunque a veces consiga emocionar, como en el caso de la drogadicta Catherine, la sistemática repetición aburre. Igual que los forzados diálogos entre Kirby y el periodista deportivo que se enamora de ella. No parecen fluir, sino ser necesarios pegotes para que la narración funcione. En el personaje de Kirby se encuentra la mayor flaqueza de la novela, no resulta coherente ni interesante, es un cómputo de cualidades y ambiciones que termina por crear cierto hastió. Los donuts para sobornar a sus compañeros, el controlado coqueteo y otras herramientas que utiliza para lograr sus objetivos son poco creíbles.

A pesar de tener tantos puntos positivos, los fallos pesan en la historia hasta convertir la segunda parte es un pasapáginas donde acaba por dar lo mismo lo que les ocurra a los personajes, sólo interesa saber cómo se resolverá la historia. Y, encima, el final puede resultar muy discutible por su falta de respuestas.

Las luminosas es un libro interesante que enganchará a muchos lectores, pero está lejos de ser una gran novela.

(Entrada publicada el 19/10/2013 en mi anterior blog)

ekaitzortega(arroba)gmail.com

2 Comments

  • […] Las luminosas, Lauren Beukes exhibe su pericia a la hora de construir un thriller. Imprime un ritmo vibrante a […]

  • Responder mayo 29, 2016

    Nicol Konopka

    ¡Gracias por tu aporte! ¿Recuerdas el lugar en el que estaban exactamente? Para que así podamos ir confeccionando un mapa “de los desaparecidos”

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