Kuebiko, una distopía europea

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Tenemos miedo de Europa. Optimistas o pesimistas sobre este proyecto, la realidad nos empuja a dudar sobre el camino que hemos tomado y las futuras consecuencias. Brexit, auge de la extrema derecha, euroescépticos… Vivimos en continua tensión y con gran desconfianza, algo que se ve reflejado en obras como Kuebiko.

Miguel Ángel Carmona del Barco ha escrito una distopía tremenda en la que Europa ha sufrido una guerra interna, similar en algunos aspectos a nuestra Guerra Civil, y donde algunos europeos se han convertido en exiliados que tratan de huir de sus países mediterráneos a otros en los que rehacer sus vidas. Desde esa perspectiva, la novela coloca al lector en las vivencias de un pequeño grupo de españoles que tratan de huir a países del norte de Europa y la travesía llena de violencia, insano ambiente bélico y odio racial que encuentran.

La similitud con los refugiados sirios maltratados y humillados por nuestros gobiernos es evidente. Un día vives en una aparente normalidad y en un par de meses estás pagando a un caradura para que te ayude a atravesar la frontera, las violaciones se multiplican y los soldados supuestamente civilizados te tratan peor que a las ratas. Desde esa tesitura, un autor capaz de transmitir emoción y sufrimiento a partes iguales nos lleva mediante cuatro puntos de vista de miembros del grupo en un largo viaje por medio de campos de refugiados, ataques fascistas y racistas, miseria y la inquebrantable fe del que confía en la máxima universal de la solidaridad.portada kuebiko

Lejos de la historia maniquea que podríamos encontrar en una obra de esta clase, Kuebiko acumula numerosos aciertos. El primero está en los distintos puntos de vista de la novela: dividida en cuatro secciones, una por personaje, pasamos de la narración en segunda persona a un diario u otra parte epistolar. Quitando la última, que solo dura dos páginas, las otras tres ayudan a digerir la dura historia y muestran la calidad del autor para adaptarse a los distintos formatos.

Otro de los puntos favorables del libro está en la narración que va de lo intimista a la acción con sencillez y sinceridad. No se detiene en las evidencias ni incide en lo demagogo. En un viaje donde no se va a encontrar belleza tampoco hay recreación en el dolor. Tal y como es la vida, ocurre lo que debe ocurrir y las muestras de la miseria humana aparecen cuando deben. Encontramos momentos en los que la prosa sobrecoge por su capacidad narrativa, con páginas preciosas por el estilo y el dominio retórico y otras compuestas de violencia seca y realista.

Kuebiko comienza in medias res y el autor opta por ir poniéndonos en situación a lo largo de la novela. Ahí es donde se encuentra el mayor problema del libro, la falta de contexto durante una larga parte de la narración provoca dudas en el lector, que no sabe muy bien por qué ocurre todo ni cómo observar a los personajes. Se podría decir que lo lógico es que no encontremos exiliado culpable, pero para entender mejor los actos más allá de la propia maldad humana sería mejor conocer la situación desde el primer momento.

Durante el último año he podido comprobar cómo el lector parece sentir la necesidad de situar cronológicamente las historias. En esta prospección podríamos estar hablando de una década en adelante, pero es cierto que nada nos impide pensar que podamos encontrarnos en las mismas dentro de medio siglo. La universalidad de las situaciones y las generaciones que sufren mientras se mantienen las estructuras de poder que son los países permiten situar la novela en mañana, el siglo que viene o en la perspectiva ucrónica.

En mi opinión, nos encontramos ante una de las distopías españolas más interesantes que he leído, válida como denuncia de nuestro comportamiento, con el ojo puesto en los demonios del presente y con un futuro no deseado en el horizonte. Miguel Ángel Carmona del Barco ha escrito una gran novela, Kuebiko destaca en un panorama apolítico y lleno de acción sin mensaje donde parece que el ser humano, las familias y la amenaza constante de un conflicto bélico son olvidados. Aquí se toca hueso con una historia muy bien escrita, es una novela para leer y recomendar.

ekaitzortega(arroba)gmail.com

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